Pablo Emilio Escobar Gaviria (Pablo Escobar).

Pablo Emilio Escobar Gaviria; también conocido como El Patrón, fue uno de los mayores
narcotraficantes de Colombia.
Nació el uno de diciembre de mil novecientos cuarenta y nueve (1949), en Rionegro, un pequeño
pueblo a menos de cuarenta kilómetros de Medellín.

Se crió en el ceno de una familia humilde religiosa. Es hijo de Abel Escobar, campesino y de Hermilda
de los Dolores Gaviria, una maestra rural y madre dedicada.
Pablo Escobar era el tercero de siete hermanos. Desde pequeño ya mostraba dotes de mando y ganas de
obtener dinero propio.

Trabajó en diversos oficios, lavando coches, trabajando en los mercados, como criador de vacas.
De adolescente se asoció con su primo Gustavo Gaviria, que más tarde se convertiría en su mano
derecha para iniciarse en la carrera delictiva con la compra de objetos robados y el contrabando a
pequeña escala.

Con veintidós años comienza a hacerse un nombre en Medellín y con el inicio de la exportación masiva
de cocaína a Estados Unidos, Pablo, a la sombra del contrabandista Alfredo Gómez López; El Padrino,
empezó a trabajar primero como intermediario y más tarde llevando él mismo las partidas de droga a
Norteamérica.

Su uso indiscriminado de la violencia y su capacidad de mantenerse sereno, pronto le hizo subir
escalones en el mundo de la droga.

En mil novecientos setenta y seis (1976), decide ampliar el negocio construyendo sus propios
laboratorios de procesamiento de cocaína.
Ese mismo año se forma el cartel de Medellín, con Pablo Escobar como jefe. Una organización
delictiva que abarcaba los tres escalones del mundo de la droga, la producción, el transporte y la venta.
A partir de este momento comienza un periodo imparable, en el que llega a controlar el ochenta por
ciento del tráfico de drogas que entran a Estados Unidos y con veintinueve años ya es un hombre rico.
Escobar dio rienda suelta a una vida de excesos. Uno de sus primeros actos de derroche fue la compra
de siete mil cuatrocientos acres (cerca de 3000 hectáreas) en un pueblo cerca de Medellín por unos
cincuenta millones de Euros con el fin de construir una casa para su familia, La Hacienda Nápoles, una
mansión totalmente equipada, llena de lujos en la que llegó a tener un zoológico.

Escobar era un amante de los automóviles, de joven fue corredor de autos y participó en varios
campeonatos.
A los veinticinco años se había casado con Victoria Eugenia Henao Vallejo, alias La Tata, con la que
tuvo dos hijos; Juan Pablo y Manuela.

En la vida del narco hubo muchas mujeres, pero destaca su relación con la periodista Virginia Vallejo,
quien fue su amante durante varios años.
Para tapar sus negocios sucios y mejorar su imagen pública, se dedicó a hacer obras de buena calidad a
favor del pueblo.

También hizo una breve inclusión en la política. Con treinta y dos años, en mil novecientos ochenta y
dos (1982), consigue convertirse en congresista sustituto.
Durante esta época, logró acumular grandes influencias en varios sectores de la sociedad Antioqueña y
de Colombia en general.

Durante mucho tiempo logró salir airoso del asedio de las autoridades colombianas y de agencias
Internacionales como la Interpol y la DEA.
En el ochenta y tres (1983), tras diversas publicaciones del diario El Espectador y con la acusación
directa del ministro de justicia Rodrigo Lara Bonilla, pierde su escaño y es acusado públicamente por
sus negocios ilegales.

Llegamos al fin de la carrera política de Escobar, que se vio obligado a volver de nuevo a la
clandestinidad.
Estados Unidos, principal consumidor de la droga que exportaba Escobar, comenzó a ejercer fuertes
presiones en la política colombiana a través de la DEA.
Estaban en contra de cualquier acercamiento con los narcos y pidieron de manera formal su
extradición, esto originó un gran debate.

Luis Carlos Galán, líder de la formación Nuevo Liberalismo, al conocer la realidad de Escobar, se
convirtió en el gran enemigo de los narcos, quienes iniciaron una incesante persecución contra él y
contra su movimiento.
Galán estaba a favor de un decreto, que autorizase la extradición por vía administrativa.
El treinta de abril de mil novecientos ochenta y cuatro (1984), el ministro de justicia Lara Bonilla fue
asesinado por orden de Escobar.

El gobierno Betancur decidió declararle la guerra al narcotráfico y en especial al cartel de Medellín.
Esto desencadenó como respuesta una brutal ola de asesinatos.
Los narcos crearon la organización criminal Los Extraditables. Formada por los hermanos Ochoa;
Carlos Lehder, José Gacha y Pablo Escobar, que buscaban luchar contra la extradición. Su lema era;
Preferimos una tumba en Colombia a una celda en Estados Unidos. Querían obligar al gobierno a
abolirla. Sembraron el pánico a multitud de atentados.

Asesinaron a Guillermo Cano, director del periódico que había expuesto a Escobar y también
mandaron a asesinar a Luis Carlos Galán cuando era candidato a la presidencia.
Durante el mandato de César Gaviria, decididos a poner remedio a los cientos de muertes, se aprobó la
constitución de mil novecientos noventa y uno (1991), en la que quedaba prohibía la extradición de
ciudadanos colombianos.

Pablo Escobar, acordó que se entregaría voluntariamente a las autoridades locales, pero que sería
encarcelado en una cárcel construida por él mismo.
La Catedral, era una cómoda prisión donde sólo se encontraban Escobar y sus colaboradores.
Desde la cárcel siguió manejando su organización criminal.
El veintidós de julio de mil novecientos noventa y dos (1992), decidió fugarse de la prisión por temor a
ser trasladado a una cárcel real.

Volvió a la clandestinidad y la ola de secuestros y terrorismo se agudizó.
Esta nueva etapa afectó a la familia del Patrón, se convirtieron en objetivo del grupo armado Los
Pepes, perseguidos por Pablo Escobar, financiados por el cartel de Cali, máximos competidores de
Escobar.

Iniciaron una campaña de ataques contra todo lo que estuviera asociado con el delincuente.
Escobar intentó encontrar asilo en distintos países, pero no lo logró.
Además, tras su fuga, el gobierno estaba decidido a capturarlo de nuevo.
Se creó el Bloque de Búsqueda; un cuerpo formado por la Policía Nacional, el Ejército y los Cuerpos
Antidrogas de Estados Unidos, constituido para capturarle.

Durante más de un año, logró escapar hasta que finalmente el dos de diciembre de mil novecientos
noventa y tres (1993), cuando acababa de cumplir cuarenta y cuatro años, fue abatido en su casa del
Barrio de América, en Medellín, tras ser localizado por hacer unas llamadas a su familia.
La muerte de Escobar, igual que gran parte de su vida, está llena de hipótesis y leyendas.

La figura del Patrón ha sido objeto de libros, documentales, películas y series de televisión. Y
actualmente la fascinación que despierta Pablo Escobar está viviendo una época dorada.

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