Maruja Pachón: ‘Noticia de un secuestro’

Publicado en Agosto 13, 2014 / Vanguardia.com
~Este 18 de agosto se cumplirán los 25 años del asesinato del líder político Luis Carlos Galán Sarmiento, quien desde su asesinato se convirtió en un mártir de la patria por la lucha constante e incansable que mantuvo contra el narcoterrorismo que azotó el país en las décadas de los 80 y 90.Maruja Pachón, hermana de la viuda de Luis Carlos Galán, fue secuestrada un año después de que asesinaron a su cuñado. Su cautiverio duró más de seis meses y su valentía y lucha por sobrevivir la conviertieron en protagonista de ‘Noticia de un secuestro’, una de las grandes novelas del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez la que se narran los caóticos días que Maruja y demás personajes de la vida pública padecieron mientras los ‘extraditables’ los mantenían privados de la libertad.

Pachón recordó aquel tiempo que vivió lejos de su familia y privada de la libertad, contó algunos detalles sobre la vida del líder político y sobre cómo estaría viviendo este momento por el que atraviesa el país.
¿Cómo es ese momento cuando se da cuenta de que definitivamente la estaban secuestrando?

Yo sabía que me iban a secuestrar, lo sospechaba y siempre estaba atenta a cualquier anomalía, tenía certeza de que pasaría lo peor, no por eso tenía menos miedo.

Estaba sucediendo eso, había vivido muy de cerca los secuestros de Diana Turbay, de Francisco Santos, de Marina Montoya, sabía que era (Pablo) Escobar quien los había secuestrado porque había aceptado esos secuestros; entonces en el momento en que me secuestran y matan al conductor, inmediatamente supe que me estaban secuestrando y era obra de Pablo Escobar.
¿Cómo fueron esos casi siete meses de cautiverio?

A uno se le pasa la vida entera en frente y lo único que uno cree es que lo van a matar. A mí me metieron en un cuarto de 3X2, estaba con Beatriz, mi cuñada, a la que también secuestraron, estaban siempre presentes dos tipos enmascarados, armados con ametralladoras con silenciador y televisión y radio, por eso podía seguir tan de cerca todo lo que sucedía.

Me enfermé de flebitis en ambas piernas y tenían que sacarme a caminar, pero solo podían hacerlo cuando era la una de la mañana, porque estaba oscuro y ya los vecinos no estaban por ahí, a mí me tenían en una casa muy pequeña pero con vecinos por todos lados, fue algo muy difícil.
¿Qué le daba esperanzas cuando estaba allá?

Siempre he sido positiva, aunque lo más claro que uno tiene es que lo pueden matar. Sin embargo, mi familia como ha sido siempre de medios, entre mi hermana Gloria y mis hijas se inventaron ‘Colombia los reclama’: antes de todos los noticieros salía un personaje importante del país pidiéndole a la guerrilla que devolviera a los secuestrados, por ahí pasó Gabriel García Márquez y muchos actores y actrices famosos y pues uno se agarra de ahí, sentí que no estaba abandonada.
Usted sabía desde que la secuestraron que había sido Pablo Escobar, pero no había tenido nunca un acercamiento con él. ¿Cómo fue ese momento cuando recibió una carta de él y tuvo además que devolverle una?

Cuando mataron a Diana Turbay y a Marina Montoya la situación fue más dura, yo me hice muy amiga de Marina. Una noche llegaron por ella y ella sabía que la iban a matar, y yo también, porque llegaron más personas y nos arrancaron el radio y el televisor, duré 12 días sin saber nada de nada, yo le dije a los secuestradores que no volvería a comer si no me devolvían el radio o el televisor.

Cuando me devolvieron la radio, lo primero que escuché fueron las amenazas de Escobar diciendo que si no se llegaba a un arreglo seguirían matando cada día a los secuestrados. Entonces en ese momento Pablo Escobar me escribió una carta diciéndome que me tranquilizara que a mí no me iba a pasar nada, que todo estaría bien.

Fue terrible y espantoso pero sentí mucha tranquilidad, yo le creí porque uno cree en todo lo que lo puede salvar, yo le contesté esa carta y de hecho él la mandó a los medios de comunicación para que se publicara, pero ese fue mi único acercamiento con él. Después de que fui liberada sé que le contesté el teléfono en un par de ocasiones, porque él llamaba a mi esposo, Alberto Villamizar, porque era quien lo estaba convenciendo de entregarse.
Cuando Pablo Escobar muere, ¿cómo le cambia la vida?

Escobar se entregó, pero se escapó de la cárcel, él tenía armas y de todo allá, uno podía estar tranquilo porque ya no estaba libre pero cuando huyó fue peor.

En diciembre del 1993 yo era ministra de Educación, a mí me llamó el presidente Cesar Gaviria y me dijo “Maruja, acaban de matar a Escobar”, yo me fui de inmediato para Presidencia y casi me muero, pero fue muy curioso porque yo pensaba que iba a vivir con el karma de Escobar para siempre, por eso me enfermé, pero me sentí liberada. Pude vivir tranquila, ya no sentía que me perseguían todo el día.

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